miércoles 12 de octubre de 2011

Cuerpo


Alguna vez tuve un cuerpo hermoso
Perfecto
Casi angelical…
Un día se estiró, se deshilachó,
se volvió escuálido como un espárrago oxidado
se deshizo
casi, casi se murió
Entonces lo alimenté
Le di amor
Lo soborné
Y se infló de orgullo
Tanto, tanto se infló
que salió flotando
voló, alto, alto
se perdió
se pinchó
se desgarró, se deshizo
se ablandó
quedó arrugado, pisoteado
viejo, sucio
perdió su aroma y su color
Lo tomé en mis manos…
Lo conservo a salvo

Lo que nadie se dio cuenta
es que siempre
siempre
adentro de ese cuerpo
seguía estando yo!

jueves 19 de mayo de 2011

Soberbia


Deberías poder verte
con tu cara aplastada
intentando sonreír.

Te ves absurda.

Quisiera poder burlarme descaradamente.
Descaradamente como vos,
que en lugar de rostro tenés un pan amorfo
una sonrisa vacía
unos ojos de lata.

Jodete!

Pálida.
Ojerosa.

Anémica.
Asquerosa.

Seguí caminando erguida mientras me río.

Rídicula.

Deberías verte.
Deberías oirte.
Olerte.
Te revolvería el estómago.

lunes 15 de noviembre de 2010

Los ojos

Los ojos se le cayeron.
Tenían ese síndrome de caída tan particular que a veces nos deja cieg@s.


No se sabía si reía o lloraba. Las cejas acompañaban la caída de una forma perturbadora.
Trató de disimular con los labios pero fue insuficiente. Los ojos estaban ya demasiado lejos.


Algunos días volvieron. Goteando. Pero seguían sin estar ahí del todo.
Casi todos los rasgos iban hacia abajo en un intento de huída.
Podría decirse que lo estaban logrando. Cada día un poco más abajo, un poco más ausentes.


Al final, su rostro entero cayó.
Ya no era ella.

domingo 20 de junio de 2010

Vasta de Puecía!



Basta de poesía! Basta!!! Para mí ya no funciona.
La poesía está hecha con los mismos ingredientes que los culebrones. 
Está plagada de esa idea de que el amor es proporcional al sufrimiento. 
Mientras más sufrimos: más amamos.
Mientras más nos hacen sufrir: más nos aman.
Pura caca ornamentada.¿Quién dijo que si no hay dolor no hay amor? ¿Y quién dijo lo contrario?
¿Quién inventó esa teoría estúpida? ¿Maestro y Vainman? ¿Alberto Migré? ¿Quién?
¿Por qué siempre escarbamos hasta obtener una herida prolija, con suficiente sangre como para llorar? ¿Por qué descreer de un amor que no nos engaña, que no nos traiciona, que no nos abandona? ¿Y por qué creer en un que sí lo hace?
Tenemos una mente tan poderosamente masoquista que no concebimos la felicidad sin haber sufrido antes. Y ese sufrimiento no puede ser medio-pelo, no, tiene que venir con todos los ingredientes, digno de Margarita Rosa de Francisco o Andrea del Boca.

Escena 01: Día de sol. Encerrada en la pieza, sola, a oscuras, acostada, con la cajita de carilina al lado.

Escena 02: Viendo una película romántica, muy, muy, muy triste, con la cajita de carilina al lado.

Escena 03: Hablando con una amiga, compartiendo penas de amor, con la cajita de carilina al lado.

Lo importante es derramar muchas lágrimas, sino no es una pena digna, no importa si fue provocada simplemente porque demoraron 15 minutos en contestarnos un mensaje de texto. Porque es seguro que en esos 15 minutos estuvo ocupado con "otra", o es tal vez que lo cansamos, o le importa un bledo lo que le decimos, o apagó el teléfono para que no sepamos dónde está, o peor aún, entraron a la casa mega delincuentes, lo golpearon, le dieron un tiro en la nuca, se marcharon con el celular, despojándonos del hombre de nuestra vida.

Por eso, basta de poesías, basta de novelas, basta de películas tontas que nos venden dolor con rico aroma, por lo menos para mi! Basta! Los ojos se me hinchan demasiado y se me va un presupuesto en carilina. 

Por ahora reservo las lágrimas para cuando me deje, se muera, o quede en estado vegetativo. 
Ninguna otra desgracia vale despojarme del glamour.



jueves 7 de enero de 2010

Ocre


A Ceci "bony"... my beautiful sister...
Vení
¿Querés entrar?
Acurrucate un poquito.
El paisaje se puso ocre y seguimos acá.

Vení
¿A qué le tenés miedo?
El tiempo nunca es demasiado largo
Soltá la mueca torcida de quien no quiere salir.

¿Pudiste?
¿Soltaste?
¿Saltaste?

Da miedo, ¿viste?
Qué más da.
A veces el secreto está en el riesgo.

Vení.
Ayer encontré tesoros en mis pelos.
Hasta una figurita guardada de la infancia.
Un juguete mágico hecho por vos.

Vení.
Está buenísimo asustarse.
No animarse a correr.
Saltar y lastimarse.

Después de todo
¿qué es un raspón en la rodilla?
¿un poquito de sangre marcando el camino?

Hay alas acá.
Un par para cada una.
Y muchos otros pares para prestar.

Hacele un huequito al viento en tu cara.
Regalale los recuerdos al viento.
Liberate.
Agitate.
Sorprendete.
Asustate.
Corre.

Acá estoy
Corriendo a tu lado
Siempre
Siempre
Siempre

domingo 19 de julio de 2009

Ojos grandes

Hace tanto que no escribo...
Las palabras se me escapan...
Me desoriento...

Y ahora que lo hago
me siento con los ojos desorientados
locos
expectantes
Buscando palabras donde quizá sólo quepan silencios

Atornillo mi alma para que no se escape
Mis pies están más libres ahora

¿Ves?
Aún tomados de la mano
no estamos presos...

lunes 1 de junio de 2009

Vacío

Quién va a poder explicar esta nada
Este vacío que crece en mi vientre
Quién va a poder desgajar las preguntas que quedaron guardadas
tal vez
para siempre
Quién

Cuándo se sacudirá el silencio que me ahoga
O tantas palabras
O tantos secretos

Dónde renacer ahora que no tengo guarida
Ahora que la verdad es más menos verdad que nunca
Dónde enterrar estas raíces maltrechas que no avanzan
estas cicatrices de besos entregados
estas caravanas de miedo

Quién podrá
Estirará una mano y será la salida
ahí
a la vista
ya no tan oculta
no tan imposible

¿Seré yo?

Entonces
¿Por qué este tormento?

martes 26 de mayo de 2009

Adios

Hoy sólo puedo pensar en esto... en este adios triste, aunque esperable, aunque necesario... Sólo pienso en no decir más adios...

El texto de este audio no me pertenece, le pertenece a mi hermana Cecilia, cuyas palabras no puedo igualar.
A nuestro pequeño árbol lo despedimos así... Con las palabras de mi hermana, la única manera en que se me ocurre ahora. Te voy a extrañar Panchita!

sábado 16 de mayo de 2009

Rutina


Tal vez si alguien se diera cuenta tendería una mano hacia aquí
intentando rescatarme...
Alguien sin importar quien
Sin rostro
Sin nombre
Alguien que nunca más vea...

Una mano que me salve
de la nada
de este todo
De momento resisto
con los ojos entrecerrados
con la nariz tapada
con las piernas y los brazos cansados
espalda encorvada
estómago inquieto

Resisto a tu lado
Y busco en tu camino el mío...

domingo 26 de abril de 2009

Se me va


Intento entender mi temperatura
Que me congelo
Y ardo
Y nada parece estar en su lugar
aunque me afirmen que está
Me corre un río por las piernas
y entiendo que se ha ido
pero no estaba
entonces no debería importar
y aún así lo pierdo
despacio
calladamente
con decisión
con fuerza
dolorosamente
lo pierdo

Aunque nunca estuvo lo pierdo

Debería llorar pero no importa
hay algo más en mi que sigue doliendo
Y aún así decido reírme a carcajadas
Muerta de calor
Viva de frío

miércoles 1 de abril de 2009

Pasos

Pasos.
1, 2, 3
Latidos
1, 2, 3

Pulsaciones aceleradas, dolores
Castigo
¿A quién?
A mi.
A nadie.

4, 5, 6
Saltos
4, 5, 6
Miradas

Empezar a soltar
Volver
Seguir
Estar

Dada la situación es tiempo de revancha!

viernes 20 de marzo de 2009

Cansancio


Me cansé.
Del dolor.
De los llantos.
Cansada de los miedos.
De Los Miedos.
Cansada.
De los ausentes.
De los demasiado presentes.
Cansada de mí cuando no soy yo.
Harta del hartazgo.
Re podrida de la angustia.
Saturada del pánico.

Me cansé.
Solté el pañuelo y no me agaché a levantarlo.
Solté.
Cansé.
No lloré.
No. No lloré.
Cansada de las lágrimas.

Sin saber aún qué.
Pero ya no más esto.
Aunque asome.
Aunque insista.
Aunque cueste...
Le cierro la puerta
para siempre...

lunes 9 de febrero de 2009

Los Miedos (Cap. 05)

Cansada... Incierta... Se sumerge en el agua para despejarse de dudas y se cambia, algo liviano, de algodón en lo posible, algo que la proteja...
Sale a la calle. Viaja, poco más de una hora, eso incluye caminata. Los pies le responden bien. Su respiración funciona. El corazón no se detiene. Todo es raro en su mente, como que está y no, como que entiende pero le cuesta.
Entra a un edificio alto, pura madera, lleno de escaleras. Sube uno, dos pisos. Alguien la espera.
Un especialista en miedos la sienta frente a él y le habla... En verdad, la hace hablar... Ella suelta de a poco las palabras, entre lágrimas, entre sonrisas, con recuerdos que prefiere olvidar, con proyectos que anhela recordar... Revisa su cuerpo meticulosamente... le vuelve a hablar, le pregunta, ¿qué come? ¿cómo habla? ¿cuánto calza? ¿cómo sonríe? ¿sonríe? ¿a quién ama?... Ella se deja llevar y responde, quiere hablar, hablar con alguien que no forme parte de su vida, hablar con alguien que no se ofenda, que no se emocione, que no se preocupe; hablar y llorar, y reír, cuanto sea necesario. Él la entiende, la analiza, la sostiene. Al final de la extensa charla le brinda unos frasquitos con sustancias mágicas, que abrazan su cuerpo para curarla...
Su boca se abre como una flor...

(Continuará...)

sábado 31 de enero de 2009

Los Miedos (Cap. 04)


La voces se funden en un silencio de fondo. Las palabras no son tan importantes como lo que sienten. Ella puede oírlo y sentir que el aire vuelve a entrar en su cuerpo. Llora de alegría sin que él lo note. Se prometen cosas, arreglan para verse.


El miedo aún no desaparece, los síntomas mutan, rotan, van y vienen, más o menos fuerte, pero ella decide esperar, respirar por sobre todo y calmarse.

Sacude su cuerpo como una bailarina descontrolada, todo está en su lugar, todo se siente vivo... No puede esperar para hacer cosas, no puede esperar para reencontrarse con ella misma...


(Cotinuará...)

jueves 15 de enero de 2009

Los Miedos (Cap.03)

Escribir. Definitivamente eso la tranquiliza. Entiende todo. Su mente se aclara. Ahora quiere disculparse y abrazarlo, pero entiende que es mejor esperar.

El silencio y la espera le provocan un nuevo síntoma. Se ahoga, no le responde su garganta, pero tampoco su nariz, siente que debe obligarlas a funcionar.

¡Basta! Está harta de sus propias quejas. Si no puede llorar será porque no hay que hacerlo, entonces a calmarse, ya es hora de tomar la situación en sus manos.

Se golpea por dentro, se castiga. Arma un ramo de flores y balbucea una plegaria que sólo las flores entienden. Entonces se calma. Respira profundo, toma el aire en cuatro tiempos, lo libera en ocho tiempos, su cuerpo vuelve a funcionar como es debido. Se calma, se calma, se calma. Se duerme.

Las horas pasan sin que se de cuenta. Despierta tarde, pero cansada aún. El teléfono quieto. Sus palabras quietas. Es un día de una nada necesaria. Come algo para mantenerse en pie y de regreso a la cama. Duerme, aturdida por el calor y la angustia indominable. Duerme, una, dos, tres horas o más, ya no las cuenta. Duerme.

¡Basta! Reacciona. Se levanta. Respira, 1, 2, 3, 4. Exhala, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8. Calor. Agobiante. Se sambuye en una pileta insignificante pero placentera. Suena el teléfono. Es él. Sale empapada y atiende...


(Continuará...)